Una abducción desastrosa
Un poco de fantasía y risas para toda la familia! 😉
Esta práctica trata sobre los cinco niveles de relación previos a la penetración y como con su práctica, y controlando indefinidamente la ola de placer que te inundará puedes alcanzar el paraíso. El Tantra no limita la relación sexual al contacto genital, por el contrario, abundan los detalles y preparativos, que tienen el objetivo de maximizar la experiencia del orgasmo al retrasar el mismo. Antes de la penetración hay cinco niveles que practicar y gozar: Nivel mental: El poder del deseo y su visualización nunca será suficientemente valorado. La visualización es capaz de convertir dicho deseo en realidad siempre y cuando el deseo halle reciprocidad en la otra parte. Nivel de…
La mente no es real… pero… ¿Cómo puede ser que algo que no existe nos haga sufrir tanto en la vida? En este video, el maestro iluminado Mooji nos ayuda a comprender cómo nos dejamos engañar por la mente una y otra vez.
Osho nos recuerda en este video que es importante tener la propia experiencia más allá de seguir a algún maestro y que la vida está constantemente cambiando.
Según cuenta un antiguo relato japonés, un belicoso Samurai desafió en una ocasión a un maestro Zen a que le explicara el concepto de cielo e infierno. Pero el monje respondió con desdén: «No eres más que un patán. ¡No puedo perder el tiempo con individuos como tú!». Herido en lo más profundo de su ser, el Samurai se dejó llevar por la ira, desenvainó su espada y gritó: – Podría matarte por tu impertinencia.- «Eso -repuso el monje con calma- es el infierno». Desconcertado al percibir la verdad en lo que el maestro le señalaba con respecto a la furia que lo dominaba, el Samurai se serenó, envainó la…
Entiende lo que estás viviendo celularmente cuando pasa una emoción por tu interior, y comprenderás cual es la forma más sana de vivirla. 😉
Este cuento es para reflexionar sobre la importancia de conocerse y valorarse a uno mismo, para desde ahí alcanzar todo nuestro potencial, sin amargarnos comparándonos con otros. Y tú ¿sabes quien eres o te sientes confundido al igual que el roble?