Una abducción desastrosa
Un poco de fantasía y risas para toda la familia! 😉
Miedos? Cambias cuando tú quieres. Atrévete, cambia.
Aunque tenemos la idea de que el cine es para divertirse más que para aprender, a veces se da el pequeño milagro que ambas cosas coinciden. Con esta película, dedicada a profundizar en la sabiduría y la práctica de la medicina ayurvédica, el cineasta indio Pan Nalin consigue seducirnos con las enseñanzas sorprendentes de una medicina milenaria nacida hace más de 5000 años en los Himalayas. Te invitamos a un viaje donde profundizaremos en la sabiduría y la práctica de la medicina ayurvédica, en el cual nos informarán sobre recursos que podemos aplicar para mejorar nuestro estado de salud de cuerpo, mente y espíritu. Que disfrutes de la película.
Nos lo explica en un vídeo de 2 minutos. La plenitud, la expresión total de paz en este cosmos existe dentro de tí, la expresión total de ello, no solo una parte justo ahora esta ahí, esta dentro de tí. Nada tiene que ser cambiado o arreglado en ti para experimentarla. NADA! Lo que necesitas es un vehículo o herramienta para llevar gentilmente tu mente hacia adentro. Porque esa paz y ese gozo que tu quieres experimentar descansa en un espacio silencio y quieto dentro de tí.
¿Quieres hacer una deliciosa leche de coco en casa? ¡Es facilísimo! Ingredientes 1 taza de coco rallado y deshidratado Agua para conseguir 5 tazas de leche de coco Elaboración Moler el coco en un molinillo de café, hasta que quede muy fino (este paso es opcional, para conseguir una leche mucho más cremosa) Echar una taza de agua y batir a la velocidad más alta que tenga la batidora durante un minuto. Añadir el resto del agua. Y batir intensamente durante 3 minutos. Conservar en la nevera. Usos de la leche de coco: En cualquier receta, como sustituto de la leche de vaca. En batidos Sola, endulzada con un poco…
La Dra. Jill Bolte Taylor es Profesora de Neuroanatomía de la Universidad de Harvard. En este video, describe su experiencia sobre el derrame cerebral que sufrió en 1996 a los 37 años. Se trata de una experiencia extraordinaria, sobre todo porque a pesar que el derrame ocurrió en su hemisferio izquierdo, ella fue capaz de darse cuenta justo cuando estaba ocurriendo. El hecho de que su hemisferio derecho no haya sufrido daño alguno le permitió experimentar una sensación similar a la que algunos místicos describen como el estado de Nirvana, Satori, o iluminación. Primera parte Segunda parte
¿Quién se quiere despertar mañana así? 🙂