Regalos sin remitente

Os dejamos un breve cuento, sacado de un libro de Jorge Bucay.

Una vez,un maharajá que tenía fama de ser muy sabio cumplió 100 años. El acontecimiento fue recibido con alegría, ya que todos querían mucho su gobernante. En el palacio se organizó una gran fiesta para aquella noche y fueron invitados poderosos señores del reino y de otros países.

Llegó el día, y una montaña de regalos se amontonó en la entrada del salón, donde maharajá iba a saludar a sus invitados.Durante la cena, el maharajá pidió sus sirvientes que separaran los regalos en dos grupos: los que tenían remitente y los que no se sabía quien los había enviado.

A los postres, el rey mandó traer todos los regalos en dos montones. Uno de cientos y grandes costosos regalos, y otro más pequeño, con sólo una docena de presentes.

El maharajá empezó a abrir los regalos del primer montón y fue llamando a quien se los había enviado. A cada uno lo hacía subir al trono y decía: «Te agradezco tu regalo, pero te lo devuelvo y estamos como antes». Y devolvía el regalo, sin importar que fuera.

Cuando terminó con el primer montón, se acercó a la segunda montaña de regalos y dijo:

«Estos regalos no tienen remitente. Estos si los voy a aceptar porque no me obligan a nada y, a mi edad, no es bueno contraer deudas».

Publicaciones Similares

  • Mayonesa de zanahoria

      Ingredientes: 3 patatas y 3 zanahorias Limón Aceite vegetal Aceite Sal y Pimienta Preparación: Pela las patatas y las zanahorias. Córtalas y cocínalas para que se ablanden. Lo mejor es hacerlas al vapor y no hervidas, con el fin de que conserven mejor sus propiedades nutricionales. Una vez que estén bien tiernas, quítalas del fuego y espera a que se enfríen. Pon en la licuadora algunos trocitos de patata y zanahoria junto con un poquito de aceite y bate un minuto, luego agrega la totalidad de las verduras y ve agregando el aceite de a poco (hasta completar un pocillo de café). Por último añade 2 cucharadas de jugo de…

  • Ser bueno no es suficiente

    Juan trabajaba en una empresa hacía dos años. Siempre fue muy serio, dedicado y cumplidor de sus obligaciones. Llegaba puntual y estaba orgulloso de que en dos años nunca recibió ninguna amonestación. Cierto día buscó al Gerente para hacerle un reclamo: – Señor, trabajo en la empresa desde hace dos años con bastante esmero y estoy a gusto con mi puesto, pero siento que he sido postergado. Mire, Fernando ingresó en un puesto igual al mío hace solo seis meses y ya ha sido promovido a supervisor. – ¡Ajá! -respondió el gerente-. Mientras resolvemos este problema que me planteas, quisiera pedirte que me ayudes a resolver otro. Quiero dar fruta…

  • El pájaro del alma

    Hondo, muy hondo, dentro del cuerpo habita el alma. Nadie la ha visto nunca pero todos saben que existe. Y no solo saben que existe, saben también lo que hay en su interior. Dentro del alma, en su centro, esta, de pie sobre una sola pata, un pájaro: el pájaro del alma. Él siente todo lo que nosotros sentimos. Cuando alguien nos hiere, el pájaro del alma vaga por nuestro cuerpo, por aquí, por allá, en cualquier dirección, aquejado de fuertes dolores. Cuando alguien nos quiere, el pájaro del alma salta, dando pequeños y alegres brincos, yendo y viniendo, adelante y atrás. Cuando alguien nos llama por nuestro nombre. El pájaro…

  • Crema de coliflor al azafrán

      Ingredientes (para 2 personas): 250 gr de coliflor 375 ml de leche de soja 1 diente de ajo grande Unas hebras de azafrán Nuez moscada rallada Daditos de pan 15 gr de margarina vegetal Sal Pimienta negra molida Semillas de girasol y de calabaza   Elaboración: 1: Escaldar 5 minutos en agua hirviendo los ramitos de coliflor. Escurrirlos y pasarlos por agua fría. 2: Poner la leche de soja en una cacerola, cuando rompa a hervir introducir la coliflor y el diente de ajo pelado y partido en dos. 3: Tapar y dejar cocer a fuego medio unos 20 minutos. 4: Triturar la mezcla hasta conseguir una crema densa pero…

  • El árbol mágico

    El carpintero que había contratado para ayudarme a reparar una vieja granja, acababa de finalizar un duro primer día de trabajo.Su cortadora eléctrica se dañó y le hizo perder mucho tiempo y luego su viejo camión se negó a arrancar. Mientras lo llevaba a casa, se sentó en silencio. Una vez que llegamos, me invitó a conocer a su familia. Mientras nos dirigíamos a la puerta, se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol, tocando las puntas de las ramas con ambas manos.Cuando se abrió la puerta, ocurrió una sorprendente transformación. Su bronceada cara estaba plena de sonrisas. Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dio un beso a…

  • Vencer la mediocridad

    «Mucha gente, mucha -casi un noventa por ciento-, ha decidido vivir en la llanura, a salvo, sin arriesgarse. Nunca caen en la profundidad y nunca se elevan a las alturas. Su vida es anodina, gris, monótona, sin cumbres, ni valles, ni noches, ni días. Sólo viven en un mundo gris, sin colores… el arco iris no existe para ellos. Viven una vida gris, y poco a poco ellos también se vuelven grises y mediocres. No te acostumbres nunca a ningún tipo de mediocridad porque es un pecado contra la humanidad. No busques nunca una vida sin riesgo, ni busques nunca la seguridad, porque eso significa buscar la muerte. Vive peligrosamente,…