Los 7 pasos del perdón

perdonarse a unos mismo

Estos son los 7 pasos del perdón:

  1. Identifica tus emociones (a menudo hay más de una). Toma consciencia de la acusación que te haces a ti mismo o que le haces a otro y de lo que ésta te hace sentir.
  2.  Asume tu responsabilidad. Ser responsable es reconocer que siempre tienes la opción de reaccionar con amor o con miedo. ¿De qué tienes miedo? Date cuenta también de que tienes miedo de que te acusen de tener miedo.
  3.  Acepta al otro y suéltate. Para lograr soltarte y aceptar al otro, ponte en su lugar y siente sus intenciones. Acepta la idea de que la otra persona se acusa y te acusa probablemente de la misma cosa que tú. Ella tiene el mismo miedo.
  4. Perdónate. Esta es la etapa más importante del perdón. Para realizarla, date el derecho de haber tenido y de tener todavía miedo, creencias, debilidades y límites, que te hacen sufrir y actuar. Acéptate tal y como eres ahora, sabiendo que es temporal.
  5. Ten el deseo de expresar el perdón. A modo de preparación para la etapa seis, imagínate con la persona adecuada en el acto de pedirle perdón por haberla juzgado, criticado o condenado. Estarás listo para hacerlo cuando la idea de compartir tu experiencia  con dicha persona te suscite un sentimiento de alegría y de liberación.
  6. Ve a ver a la persona en cuestión. Dile lo que has vivido y pídele perdón por haberla acusado o juzgado y por haber estado resentido con ella. Menciónale que la has perdonado sólo si te lo pregunta. Si no puedes, escribele una carta en la que expreses todos tus sentimientos.
  7. Haz el enlace con un cordón o una decisión ante uno de tus progenitores. Recuerda un acontecimiento similar que ocurriera en tu pasado con una persona que representase a la autoridad: padre, madre, abuelos, maestro, etc. Generalmente será del mismo sexo que la persona con la cual acabas de realizar el perdón. Vuelve a efectuar todas las etapas con esta persona (la figura de autoridad).

Cuando la emoción sentida sea hacia ti mismo, realiza los pasos 1, 2, 4 y 7.

Date el tiempo necesario para realizar el proceso del perdón. En cada etapa puede pasar un día o un año. Lo importante es que tu deseo de lograrlo sea sincero. Cuando la herida es grande y profunda o el ego se resiste, puede tomar más tiempo. Si la etapa seis del proceso del perdón te resulta difícil, debes saber que es el ego el que se resiste. Cuando piensas: “¿Por qué ir a pedirle perdón por estar resentido con él cuando fue él quien me ofendió? ¡Tengo toda la razón del mundo para estar resentido!», es tu ego quien habla. El deseo más grande de tu corazón es hacer la paz y sentir compasión por el otro.

No te preocupes por la reacción del otro cuando vayas a pedirle perdón. Respeta su reacción y la tuya. Nadie en el mundo puede saber lo que va a suceder. Si al otro le cuesta trabajo recibir tu petición de perdón, es que él mismo no puede perdonarse. Aunque tú lo hayas perdonado, no puedes hacerlo por él. Deberá lograrlo por sí mismo. No eres responsable de su reacción, sólo de la tuya. Por otro lado, el hecho de perdonarte a ti mismo es un hermoso ejemplo para ayudar al otro a que también lo consiga.
Recuerda que el hecho de perdonar a alguien no significa que estés de acuerdo con la ofensa, sino que estás en vías de decir que, con los ojos del corazón, has sido capaz de ver más allá de la ofensa, de ver lo que pasaba en el interior de la persona.

Gracias a este perdón podrás concederte más fácilmente el derecho de ser tú mismo, con tus sentimientos humanos.

8 Comentarios

  1. leyla villamizar 24/10/2013 en 23:52

    Este me ha encantado en general me gusta mucho vuestra pagina

  2. bertha pena 04/11/2013 en 23:31

    Realmente me ha emocionado leer este articulo, me parece que siempre nos gana el resentimiento y ignoramos al ofensor nos refugiamos en el silencio y dejamos pasar el tiempo y aunque nuestro coraje ya haya pasado por orgullo dejamos perder esa amistad o familiar que es insustituible.

  3. LUIS RIOBUENO 16/02/2014 en 19:34

    Excelente artículo, invaluable aporte al qudar pautas para tender puentes entre dos peleados o enfrentados. Me parece que a{un debe hacerse más dificil cuando el ofensor he sido yo, quien puedo haber ofendido, dañado o molestado de palabre o hecho al otro y pienso que «debo limpiarme» previamente para presentarme ante el otro lo más limpio posoble para p´resentar mis disculpas en un ejercicio de consciencia, de valentía de ser humano integral. Me gustará conocer su opinión.
    Gracias, Te amo

  4. Mary 02/03/2014 en 18:51

    muy interesante me encanto siempre se aprende gracias por su informacion excelentes consejos ..saludos que esten siempre bendecidos

  5. jaime pardo 02/03/2014 en 21:36

    EXELENTE..!! GRAN AYUDA EMOCIONAL Y PSICOLOGICA SE AGRADESE..!!

  6. María Rosa Magaña 06/03/2014 en 6:59

    Muy bien explicado y redactado. Conciso y claro! Excelentísimo. Mil gracias por compartirlo!

  7. Katia Beato 25/03/2019 en 20:14

    Esta muy interesante, me sentí envuelta en este artículo y quedé con deseos de seguir leyendo. Excelente artículo.

  8. Mundo Consciente 28/03/2019 en 12:05

    Gracias Katia!

No se permiten comentarios.

WhatsApp chat