Llegar a la paz

– Interlocutor: No ansío más conocimiento, todo lo que deseo es paz.
– Maharaj: Puedes lograr toda la paz que quieras si la pides.

– Interlocutor: La estoy pidiendo.
– Maharaj: Debes pedirla con un corazón no dividido y vivir una vida integral y coherente.

– Interlocutor: ¿ Cómo?
– Maharaj: Apártate de todo lo que desasosiega tu mente.
Renuncia a todo lo que perturbe tu paz. Si quieres paz has de merecerla.– Interlocutor: Todo el mundo merece la paz.
– Maharaj: Se la merecen sólo aquellos que no la perturban.

Publicaciones Similares

  • Leyenda de los Atrapasueños

    Hace mucho tiempo cuando el mundo era aún joven, un viejo chamán Lakota estaba en una montaña alta y tuvo una visión. En esta visión Iktomi -el maestro de la sabiduría- se le aparecía en forma de una araña. Iktomi hablaba con él en un lenguaje secreto, que solamente los iniciados lakotas comprenden. Mientras hablaban entre ellos, Iktomi -la araña- tomó un trozo de madera del sauce más viejo. Le dio forma redonda y con plumas que tenía a mano, pelo de caballo, cuentas y adornos… empezó a tejer una telaraña. Hablaron de los círculos de la vida, de cómo empezamos la existencia como niños y crecemos, pasando de la…

  • Crema de coliflor al azafrán

      Ingredientes (para 2 personas): 250 gr de coliflor 375 ml de leche de soja 1 diente de ajo grande Unas hebras de azafrán Nuez moscada rallada Daditos de pan 15 gr de margarina vegetal Sal Pimienta negra molida Semillas de girasol y de calabaza   Elaboración: 1: Escaldar 5 minutos en agua hirviendo los ramitos de coliflor. Escurrirlos y pasarlos por agua fría. 2: Poner la leche de soja en una cacerola, cuando rompa a hervir introducir la coliflor y el diente de ajo pelado y partido en dos. 3: Tapar y dejar cocer a fuego medio unos 20 minutos. 4: Triturar la mezcla hasta conseguir una crema densa pero…

  • Día y Noche

    Un Maestro hizo una pregunta abierta a sus alumnos: “¿Cuándo acaba la noche y comienza el día?”. Uno de los discípulos, tras pensarlo brevemente, respondió: “Cuando miras a la distancia y puedes diferenciar a una vaca de un caballo”. Otro, por su parte, dijo: “Cuando miras a un árbol a la distancia y puedes saber si es un cedro o un pino”. El tercero agregó: “Cuando miras las páginas de un libro y puedes leerlo sin tener que encender una lámpara”. Al final, el Maestro terminó diciendo: “En verdad, sigue siendo de noche si al mirar el rostro de los hombres y mujeres que se cruzan contigo en la calle, no logra reconocerse que ellos…

  • Cultiva Piña en casa

    ¿Cultivar una Piña (Ananá) en casa?…¡Es muy fácil! Cultivar una Piña (Ananá) en casa es algo barato, fácil, bonito y purifica el aire, ya que lo tendremos dentro porque necesita calor de hogar, esta planta se puede cultivar de varias formas pero la mas simple es comprar uno que no este muy maduro, cortamos la corona y guardamos el resto en la nevera para comerlo cuando este mas maduro. Una vez que cortamos la corona, pelamos un poco la corteza y sumergimos la parte del tronco en agua hasta que veamos que comienza a echar raíces, cambiar el agua cada día, una vez que tenemos las raíces, la pasamos a…

  • El picador de piedras

      Hace muchos años en la isla de Hokkaido, vivía el joven Humi, que se ganaba el sustento picando piedras. Aunque joven y sano, no estaba contento con su destino, y se quejaba día y noche. Humi, pese a no conocer bien el cristianismo, sabía que, según su tradición, al menos una vez al año se satisfacían los deseos de la humanidad. Así, un día de Navidad rezó con mucha fe y, para su sorpresa, se le apareció un ángel.   – Tienes salud y toda una vida por delante – le dijo el ángel – . Todos los jóvenes deben empezar a a hacer algo. ¿Por qué vives quejándote?…

  • Fábula del colibrí

    Aquel día hubo un gran incendio en la selva. Todos los animales huían despavoridos. En mitad de la confusión, un pequeño colibrí empezó a volar en dirección contraria a todos los demás. Los leones, las jirafas, los elefantes… todos miraban al colibrí asombrados, pensando qué demonios hacía yendo hacia el fuego. Hasta que uno de los animales, por fín, le preguntó: «¿Dónde vas? ¿Estás loco? Tenemos que huir del fuego». El colibrí le contestó: «En medio de la selva hay un lago, recojo un poco de agua con mi pico y ayudo a apagar el incendio». Asombrado, el otro animal sólo pudo decirle «Estás loco, no va a servir para…