Llegar a la paz

– Interlocutor: No ansío más conocimiento, todo lo que deseo es paz.
– Maharaj: Puedes lograr toda la paz que quieras si la pides.

– Interlocutor: La estoy pidiendo.
– Maharaj: Debes pedirla con un corazón no dividido y vivir una vida integral y coherente.

– Interlocutor: ¿ Cómo?
– Maharaj: Apártate de todo lo que desasosiega tu mente.
Renuncia a todo lo que perturbe tu paz. Si quieres paz has de merecerla.– Interlocutor: Todo el mundo merece la paz.
– Maharaj: Se la merecen sólo aquellos que no la perturban.

Publicaciones Similares

  • Meditación Vipassana, todo lo que necesitas saber

    Una de las premisas principales del budismo es que nada proviene de la nada. Todo lo que ocurre tiene una causa y un efecto. Cuando Buda alcanzó la iluminación se dio cuenta de que la causa del sufrimiento era el apego. Cuando vivimos desde el ego, desde nuestra perspectiva personal, la mente tiende a calificarlo todo como bueno o malo, agradable o desagradable, deseable o rechazable. La meditación vipassana es una técnica de auto-transformación que utiliza la auto-observación para comprender la naturaleza cambiante de las cosas. Por ejemplo, cuando llevamos la mente a un grado máximo de concentración, podemos percibir cómo metemos y sacamos aire, cómo interactúa nuestra mente con nuestro cuerpo, cómo podemos producirnos sufrimiento y, del mismo modo, cómo podemos…

  • Las Llaves de la Felicidad

    En una oscura y oculta dimensión del Universo se encontraban reunidos todos los grandes dioses de la antigüedad dispuestos a gastarle una gran broma al ser humano. En realidad, era la broma más importante de la vida sobre la Tierra. Para llevar a cabo la gran broma, antes que nada, determinaron cuál sería el lugar que a los seres humanos les costaría más llegar. Una vez averiguado, depositarían allí las llaves de la felicidad. – Las esconderemos en las profundidades de los océanos -decía uno de ellos-. – Ni hablar -advirtió otro-. El ser humano avanzará en sus ingenios científicos y será capaz de encontrarlas sin problema. – Podríamos esconderlas en…

  • Pan de salvado

    Ingredientes: 200 grs. de harina integral fina. 100 grs. de salvado. 200 grs. de harina blanca. 1 cucharada de levadura. 1 cucharada de aceite. 1 cucharadita de sal marina gruesa. Agua tibia.   Preparación: Mezclar las harinas en un bol, agregar la levadura disuelta en agua tibia. Mezclar el aceite y la sal con dos cucharadas de agua tibia; agregar y mezclar de a poco con las harinas y si es necesario agregar más agua tibia hasta formar un bolo firme pero no duro. Amasar 10 minutos, alisarlo y poner en el bol, tapar con un repasador y dejar levar hasta el doble de su tamaño –unos 30 minutos, más…

  • Trenzaré mi tristeza

    Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello; de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los haría llover, tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas, que no se meta entre tus manos- me decía- porque puedes tostar de más el café o dejar cruda la masa; y es que a la tristeza le gusta el sabor amargo. Cuando te sientas triste…

  • Lasaña de lentejas

    INGREDIENTES: 1 cebolla grande, 1 pimiento rojo grande, 1 penca de apio, 1 bandeja de champiñones, 250 gr de lentejas cocidas ( un bote pequeño), unas 16 hojas de pasta de lasaña, queso rallado para gratinar,  nuez moscada, sal y pimienta,  harina,  leche y salsa de tomate con albahaca Preparación: Cortamos la cebolla muy finita y rehogamos muy bien, añadimos el apio muy fino cortado también y dejamos unos 5 o 6 minutos. Añadimos el pimiento muy finito y chiquitito, tapamos y dejamos hasta que se haga bien, unos 15 min. removiendo de vez en cuando ponemos agua a hervir la salamos y dejamos unos 15 minutos las placas para…

  • Cuanto más sencillo, más poderoso

    Un pobre campesino que regresaba del mercado a altas horas de la noche descubrió de pronto que no llevaba consigo su libro de oraciones. Se hallaba en medio del bosque y se le había salido una rueda de su carreta y el pobre hombre estaba muy afligido pensando que aquel día no iba a poder recitar sus oraciones. Entonces se lo ocurrió orar del siguiente modo: «He cometido una verdadera estupidez, Señor, he salido de casa esta mañana sin mi libro de oraciones y tengo tan poca memoria que no soy capaz de recitar sin él una sola oración. De manera que voy a hacer una cosa, voy a recitar…