El valor de nuestras raíces ancestrales

No estamos fijos al suelo como la mayoría de plantas pero el ser humano también cuenta con ciertas raíces que le brindan soporte y alimento, y que le conectan bajo la superficie con otros seres vivos.

El ombligo y los antepasados
En el centro de nuestro cuerpo convergen diversas estructuras físicas y sutiles que pueden ser fuente de meditación.
El ombligo es la marca que nos recuerda que en el inicio dependíamos de nuestra madre a través del cordón umbilical que se corta al nacer. Si por un momento imaginamos esa conexión entre las madres de cada generación (desde la hija a la madre, abuela, bisabuela… como muñecas rusas una dentro de la otra), comprendemos que el cordón umbilical se extiende hasta los ancestros más lejanos.
No por casualidad esa zona del abdomen está especialmente vascularizada e inervada (plexo sacro). Según la medicina oriental, dos dedos por debajo del ombligo se halla un importante centro energético: para los japoneses el Hara, para los chinos el Tan Dien inferior; o el segundo chakra (swadisthana) para los hindúes, quienes lo vinculan con el elemento agua, las emociones, la sexualidad y la procreación.
Esta zona representa el centro de gravedad del cuerpo y tiene relación con la confianza en uno mismo. Si el Hara está fuerte, la persona no tiene miedos y se muestra creativa y psicológicamente centrada. Si hay un bloqueo, predominan las emociones como el miedo y la inseguridad.

Ejercicio para conectar
Si queremos mostrar respeto a los antepasados, el siguiente ejercicio puede ser útil.

Elegimos un momento y lugar tranquilos –podemos encender una vela–.

Cómodamente sentados, ponemos la mano izquierda a la altura del corazón y la derecha sobre el ombligo. Con los ojos cerrados y respirando tranquilamente, sentimos la presencia de los antepasados (en sentido general, sin buscar un diálogo personalizado).

Permanecemos así unos minutos, sintiendo paz, amor y agradecimiento.

Daniel Bonet

Publicaciones Similares

  • |

    Leyenda sobre el origen de los sentimientos

    La leyenda de los sentimientos es frecuentemente atribuida a Mario Benedetti, quien no la escribió realmente. Se ha dicho que es una versión corregida de un cuento de otro au tor. Realmente no es importante quién la escribió, lo que importa es que es una hermosa historia que nos deja una gran enseñanza. Cuenta la leyenda que en algún lugar de la Tierra se reunieron las diferentes virtudes y vicios de los humanos. El Aburrimiento empezaba a contagiar a los demás, por lo que Locura convenció a todos de jugar a las escondidas. Intriga se vio interesada y Curiosidad preguntó todo acerca de ello. Sabiduría aseguró que se trataba de…

  • «La lluvia sabe por qué»

    «Y entonces se dio cuenta que su cuerpo era demasiado frágil para soportar el peso que llevaba. Si las lágrimas podían escapar, ella también lo haría. Quiso volar con ellas. Evaporarse. Llegar a algún lugar muy lejano … Cerró los ojos, sintió el viento en la cara, dejó caer unas últimas lágrimas, puso los pies en puntillas, respiró hondo y… – Deja que se vayan, Lucía – dijo la abuela desde algún lugar. -¿Quiénes?. -¡Las lágrimas! A veces parece que son tantas que sientes que te vas a ahogar con ellas, pero no es así. -¿Crees que un día dejarán de salir?. -¡Claro! – respondió la abuela con una sonrisa dulce -. Las lágrimas no se…

  • James Harrison, un héroe en el mundo real

    James Harrison es un héroe, a pesar de que poca gente sabe de la existencia de este autraliano de más de 70 años de edad (nació en 1936). Y no lo es por haber salvado la vida a una persona, ni siquiera a 100 personas. Lo es porque podría haber salvado la vida a millones de personas. James Harrison podría ser perfectamente la versión masculina del del caso de Henrietta Lacks: la mujer que salvó millones de vidas después de muerta: las muestras tomadas de las células tumorales de esta afroamericana de familia humilde, conocidas con el nombre de HeLa, han servido para desarrollar la vacuna contra la polio, realizar…

  • Conversación en el vientre de la madre

      En el vientre de una mujer embarazada se encontraban dos bebés. Uno pregunta al otro: -¿Tú crees en la vida después del parto? – Claro que sí. Algo debe existir después del parto. Tal vez estemos aquí porque necesitamos prepararnos para lo que seremos más tarde. – ¡Tonterías! No hay vida después del parto. ¿Cómo sería esa vida? – No lo sé pero seguramente… habrá más luz que aquí. Tal vez caminemos con nuestros propios pies y nos alimentemos por la boca. – ¡Eso es absurdo! Caminar es imposible. ¿Y comer por la boca? ¡Eso es ridículo! El cordón umbilical es por donde nos alimentamos. Yo te digo una…

  • Lasaña de lentejas

    INGREDIENTES: 1 cebolla grande, 1 pimiento rojo grande, 1 penca de apio, 1 bandeja de champiñones, 250 gr de lentejas cocidas ( un bote pequeño), unas 16 hojas de pasta de lasaña, queso rallado para gratinar,  nuez moscada, sal y pimienta,  harina,  leche y salsa de tomate con albahaca Preparación: Cortamos la cebolla muy finita y rehogamos muy bien, añadimos el apio muy fino cortado también y dejamos unos 5 o 6 minutos. Añadimos el pimiento muy finito y chiquitito, tapamos y dejamos hasta que se haga bien, unos 15 min. removiendo de vez en cuando ponemos agua a hervir la salamos y dejamos unos 15 minutos las placas para…