|

¡Despéinate!

Ilustradora: Gómez Rueda

Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad.
El mundo está loco. Definitivamente loco. Lo rico, engorda. Lo bonito sale caro. El sol que ilumina tu rostro arruga.
Y lo realmente bueno de esta vida, despeina:
Hacer el amor, despeina.
Reírte a carcajadas, despeina.
Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina.
Quitarte la ropa, despeina.
Besar a la persona que amas, despeina.
Jugar, despeina.
Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina.
Bailar hasta que dudes si fue buena idea ponerte tacones altos esa noche, te deja el pelo irreconocible.
Siempre va a estar más despeinado la persona que elija ir en el primer vagón de la montaña rusa que el que no se suba.
Así que ahí va un pequeño consejo: entrégate, come lo que quieras, besa, abraza, haz el amor, baila, enamórate, relájate, viaja, salta, acuéstate tarde, levántate temprano, corre, vuela, canta, ponte guapo/a, admira el paisaje, disfruta, lee, escucha música. Y sobre todo, deja que la vida te despeine.
Lo peor que puede pasarte es que, sonriendo frente al espejo, te tengas que volver a peinar.

Jorge Bucay

Publicaciones Similares

  • Siete consejos de Mawlânâ Rûmî

    Estos son los siete consejos dados por el maestro persa de Konya a sus discípulos, son consejos llenos de sabiduría y escritos con el mismo sabor a poesía de sus otros escritos: Sé generoso como un río a la hora de ayudar a los otros. Sé compasivo siempre como el sol que te acaricia en primavera. Sé como la noche que todo lo cubre cuando adviertas algún error en los demás. Sé como la muerte que todo lo borra ante el enojo y la cólera. Sé modesto y humilde siempre como lo es la tierra que te acoge. Sé tolerante en toda circunstancia como el océano que todo lo abraza….

  • Desde aquel día… por Walt Disney

    Y así después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar… Decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas. Decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución. Decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis. Decidí ver cada noche como un misterio a resolver. Decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz. Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en éstas, está la única y mejor forma de superarnos. Aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar, descubrí que no era yo…

  • La mariposa símbolo del alma

    La mariposa es uno de los antiguos símbolos del alma. Una antigua leyenda india dice: ”…cuando quieras desear felicidad y convertir los deseos en realidad, susurra a una mariposa tu petición y entrégale su libertad, agradecida con tu deseo volará y la alegría y el amor te llegarán…”. Las mariposas no pueden emitir ningún sonido y se dice que son los únicos seres vivos de la tierra que se comunican directamente con Dios. Si tienes un deseo secreto, si quieres desear felicidad, díselo a la mariposa y dale la libertad. Como agradecimiento ella se elevará para llevar tu deseo al cielo y este te será concedido.

  • La ley del mínimo esfuerzo

    La inteligencia de la naturaleza funciona con toda facilidad… con despreocupación, con armonía y con amor. Y cuando aprovechamos las fuerzas de la armonía, la alegría y el amor creamos éxito y buena fortuna con gran facilidad. La ley del menor esfuerzo se basa en el hecho de que la inteligencia de la naturaleza funciona con toda facilidad y despreocupación. Ése es el principio de la menor acción, de la no resistencia. Por consiguiente es el principio de la armonía y el amor. Cuando aprendemos esta lección que nos enseña la naturaleza, satisfacemos con facilidad nuestros deseos. Si observamos la naturaleza veremos que ella utiliza un esfuerzo mínimo para funcionar. La…

  • Decálogo para llevar una buena vida en el siglo XXI. Por Eduardo Punset

    Las certezas en las que Punset se apoya para entender el mundo del siglo XXI, y que son con las que debemos acostumbrarnos a operar, decálogo para llevar una buena vida: 1. El centro es la red. Vivimos en sociedades interconectadas, donde la experiencia milenaria del aislamiento es ya impensable, y que son plenamente conscientes de que la existencia de vínculos de intercambio es lo que nos permite innovar. En ese contexto, la lengua materna es importante, pero dista mucho de serlo todo: saber idiomas será indispensable en el futuro cercano, en tanto instrumento y expresión de la voluntad de abrirse al exterior y de interconectarse con las redes apropiadas. Como…