|

Polvo Blanqueador de Dientes

blanqueador

¡Este polvo de dientes es barato, fácil de hacer y cunde mucho.

¿Por qué no utilizar las cremas dentales comerciales? Además de por todos los aditivos desagradables que pueden causar irritación, porque tienen glicerina.

Lo que necesitas:

  • 3 cucharadas de arcilla de bentonita:  es una base fantástica para hacer este polvo dentífrico, ya que es un limpiador muy suave que no los raya. También tiene muchos minerales que son buenos para los dientes.
  • 1 cucharada de carbón activado: El carbón activado es el blanqueador naturales secreto. Puede parecer extraño que algo negro blanquee los dientes… dale una oportunidad y compruébalo por ti mismo. Como beneficio adicional también  absorbe las toxinas.
  • 1 cucharadita de  bicarbonato de sodio libre de aluminio.
  • 30 a 45 gotas de aceites esenciales (de buena calidad, por favor) que te gusten: menta, mirra, naranja y vainilla, canela…
  • Stevia en polvo, al gusto: empieza echando muy poquito, y ve aumentando hasta encontrar el punto que te gusta.

Cómo hacerla

Pon todos los ingredientes en un frasco de vidrio,  y mezclar con un utensilio de madera o plástico. (el metal hace que la arcilla de bentonita pierda parte de su eficacia).

Moja el cepillo de dientes y sacude el exceso de agua. Toca el polvo con el cepillo, de manera que se impregne.

Para aumentar el efecto blanqueador, manten la pasta en los dientes durante unos minutos después haber terminado el cepillado.

Enjuague bien.

Publicaciones Similares

  • «La lluvia sabe por qué»

    «Y entonces se dio cuenta que su cuerpo era demasiado frágil para soportar el peso que llevaba. Si las lágrimas podían escapar, ella también lo haría. Quiso volar con ellas. Evaporarse. Llegar a algún lugar muy lejano … Cerró los ojos, sintió el viento en la cara, dejó caer unas últimas lágrimas, puso los pies en puntillas, respiró hondo y… – Deja que se vayan, Lucía – dijo la abuela desde algún lugar. -¿Quiénes?. -¡Las lágrimas! A veces parece que son tantas que sientes que te vas a ahogar con ellas, pero no es así. -¿Crees que un día dejarán de salir?. -¡Claro! – respondió la abuela con una sonrisa dulce -. Las lágrimas no se…

  • Hábitos de las personas alegres

    1. Los más felices sonríen aunque no tengan motivo para hacerlo. Si tienes pensamientos positivos puedes provocar que una sonrisa salga en tu rostro. Un par de estudios sostienen que basta con intentar ser feliz para fortalecer el bienestar anímico, en especial en los ámbitos que implican emociones positivas. 2. Guardan la tranquilidad en momentos de crisis. De acuerdo con el psicólogo Peter Kramer, la perseverancia y la felicidad es lo opuesto de la depresión, debido a ello, los que saben reponerse de situaciones adversas son mucho más felices que los que a la primera de cambios no pueden resolver un fracaso. 3. A las personas más felices les gustan los placeres sencillos. Algo pequeño,…

  • Desde aquel día… por Walt Disney

    Y así después de esperar tanto, un día como cualquier otro decidí triunfar… Decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas. Decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución. Decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis. Decidí ver cada noche como un misterio a resolver. Decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz. Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en éstas, está la única y mejor forma de superarnos. Aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar, descubrí que no era yo…

  • Un deseo

    Te deseo primero que ames, y que amando, también seas amado. Y que, de no ser así, seas breve en olvidar y que después de olvidar, no guardes rencores. Deseo, pues, que no sea así, pero que sí es, sepas ser sin desesperar. Te deseo también que tengas amigos, y que, incluso malos e inconsecuentes sean valientes y fieles, y que por lo menos haya uno en quien confiar sin dudar. Y porque la vida es así, te deseo también que tengas enemigos. Ni muchos ni pocos, en la medida exacta, para que, algunas veces, te cuestiones tus propias certezas. Y que entre ellos, haya por lo menos uno que…

  • Voy a Seguir…

    Voy a seguir creyendo, aún cuando la gente pierda la esperanza. Voy a seguir dando amor, aunque otros siembren odio. Voy a seguir construyendo, aún cuando otros destruyan. Voy a seguir hablando de Paz, aún en medio de una guerra. Voy a seguir iluminando, aún en medio de la oscuridad. Y seguiré sembrando, aunque otros pisen la cosecha. Y seguiré gritando, aún cuando otros callen. Y dibujaré sonrisas, en rostros con lágrimas. Y transmitiré alivio, cuando vea dolor. Y regalaré motivos de alegría donde sólo haya tristeza. Invitaré a caminar a quien decidió quedarse. Y levantaré los brazos, a quienes se han rendido. Porque en medio de la desolación, habrá…