Las tres rejas

 

El joven discípulo de un sabio filósofo llega a casa de éste y le dice:

-Oye, maestro, un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia…

-¡Espera! lo interrumpe el filósofo-. ¿Ya has hecho pasar por las tres rejas lo que vas a contarme?

 

-¿Que es eso de las tres rejas?

-Sí. La primera es la Verdad. ¿Y te pregunto si estás seguro, de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto?

-No. En realidad lo oí comentar  al pasar a unos vecinos.

-Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja.

 

Esta es la Bondad.  Dime, eso que deseas decirme, ¿es bueno para alguien? ¿Es bueno para mi o para vos?

-No, en realidad no. Al contrario…

-¡Ah, vaya!

 

Y la última reja es la Necesidad. ¿Es necesario hacerme saber eso que tanto quieres hacerme saber?

 

¡Píensalo bien, sin darte cuenta, las palabras muchas veces tienen mucho peso!

-A decir verdad no maestro.

 

-Entonces -dijo el sabio sonriendo-, si no es  ciertamente verdadero, ni bueno, ni necesario, enterrémoslo en el olvido.

Publicaciones Similares

  • Cuento Jorge Bucay – El Oso

    Esta es la historia de un sastre, un zar y un oso… Un día, el zar descubrió que uno de los botones de su chaqueta preferida se había caído. El zar era caprichoso, autoritario y cruel (como todos los que se enmarañan durante demasiado tiempo en el poder). Así que furioso por la ausencia del botón, mando buscar al sastre y ordenó que a la mañana siguiente fuera decapitado por el hacha del verdugo. Nadia contradecía al emperador de todas la Rusias, así que la guardia fue hasta la casa del sastre y, arrancándolo de entre los brazos de su familia, lo llevó a la mazmorra del palacio para esperar…

  • Regalos sin remitente

    Os dejamos un breve cuento, sacado de un libro de Jorge Bucay. Una vez,un maharajá que tenía fama de ser muy sabio cumplió 100 años. El acontecimiento fue recibido con alegría, ya que todos querían mucho su gobernante. En el palacio se organizó una gran fiesta para aquella noche y fueron invitados poderosos señores del reino y de otros países. Llegó el día, y una montaña de regalos se amontonó en la entrada del salón, donde maharajá iba a saludar a sus invitados.Durante la cena, el maharajá pidió sus sirvientes que separaran los regalos en dos grupos: los que tenían remitente y los que no se sabía quien los había…

  • Leyenda india «El águila y el halcón»

    «Cuenta una vieja leyenda de los indios Sioux, que una vez llegaron hasta la tienda del consejero de la tribu, tomados de la mano, Toro Bravo, el más valiente y honorable de los jóvenes guerreros, y Nube Azul, la hija del cacique y una de las más hermosas mujeres de la tribu…. -Nos amamos…- empezó el joven  -Y nos vamos a casar…- dijo ella. -Y nos queremos tanto que tenemos miedo, queremos un hechizo, un conjuro, o un talismán, algo que nos garantice que podremos estar siempre juntos, que nos asegure que estaremos uno al lado del otro hasta encontrar la muerte. -Por favor- repitieron – ¿hay algo que podamos…

  • Patatas asadas con setas

    Ingredientes (4 personas): 8 patatas medianas 10 setas shiitake 2 huevos 4 cucharadas de aceite Perejil picado Sal   Elaboración: 1: Pelar y cortar las patatas en rodajas finas y colocarlas en una fuente con un poco de aceite. 2: Cocinar al horno a temperatura media hasta que estén tiernas pero no muy cocidas. 3: Retirarlas del horno y realizar un puré utilizando un tenedor. 4: Añadir los huevos batidos, el perejil picado y condimentar con sal. 5: Con la mezcla anterior preparar hamburguesas y colocarlas a cocinar en una plancha o parrilla con una gota de aceite bien caliente hasta que estén doradas. 6: Asar también las setas shitake. 7:…

  • Día y Noche

    Un Maestro hizo una pregunta abierta a sus alumnos: “¿Cuándo acaba la noche y comienza el día?”. Uno de los discípulos, tras pensarlo brevemente, respondió: “Cuando miras a la distancia y puedes diferenciar a una vaca de un caballo”. Otro, por su parte, dijo: “Cuando miras a un árbol a la distancia y puedes saber si es un cedro o un pino”. El tercero agregó: “Cuando miras las páginas de un libro y puedes leerlo sin tener que encender una lámpara”. Al final, el Maestro terminó diciendo: “En verdad, sigue siendo de noche si al mirar el rostro de los hombres y mujeres que se cruzan contigo en la calle, no logra reconocerse que ellos…