La Psicología del Color

Muchas veces tendemos a entender los periodos vacaciones como el momento de hacer cosas, de hacer muchas cosas: conocer nuevas lugares, recorrer ciudades, visitar museos, hacer diferentes actividades de ocio. Todas esas cosas están muy bien y son muy necesarias ya que nos permiten romper con la rutina, abrirnos a nuevos paradigmas y explorar nuevos lugares. Pero, ¿y nuestra mente? ¿Habéis pensado en que las vacaciones también pueden ser un buen momento para pensar en nuestra salud mental? Compartimos algunas ideas que te ayudarán a dar a tu mente un merecido descanso: Menos tecnologías. Vivimos en un mundo tecnológico e hiperconectado. Minimiza unos días la tecnología. No pasa nada si…
Nuestro hogar debe ser nuestro refugio, el lugar donde nos sentimos libres y relajados, donde podemos aliviar las tensiones del día a día. Pero muchas veces con tantos problemas el ambiente se torna tenso y en lugar de ser lo que debería para nosotros, un refugio se torna un lugar estresante y poco agradable. Presta atención a las situaciones que has vivido recientemente en tu casa, si han sido comunes las discusiones de pareja, con los hijos, entre otros; es probable que la casa esté inundada de energías negativas que poco bien nos producen. Incluso la presencia de personas negativas puede influir en el ambiente de tu hogar. Muchas veces…
Podemos cambiar nuestra vida y nuestra realidad con afirmaciones positivas, recitándolas interiormente, desde el corazón y a menudo, para que se graben en el subconsciente, reprogramando así la mente. Si crees que la vida es dolor y sufrimiento, así será para ti, y si tu amigo cree que la vida es maravillosa y mágica, así será su vida. (Los 2 tenéis razón porque nuestros pensamientos dominantes y nuestras creencias se manifiestan en nuestra vida creando nuestra realidad). “Nada te ata excepto tus pensamientos, nada te limita excepto tu miedo, nada te controla excepto tus creencias” (Marianne Williamson) Estas afirmaciones positivas nos ayudan a reprogramar la mente, son ejemplos, cada cual…
Los consejos de Anne Lucas, psicóloga, para prepararse para estos días con tus seres queridos (y a veces conflictivos) Prepararse, anticipar, prever Una invitación, por ejemplo, o una llamada telefónica para precisar los horarios, el desarrollo del día, la organización de los regalos y hasta el menú. De esta forma permitimos a los miembros de la familia invitados a la cena de Noche Buena o Navidad que se preparen y se organicen bien. Con frecuencia, el saber qué esperar permite anticipar mejor y evitar inseguridades o miedos, como el miedo a que todo pase demasiado rápido o que no suceda como había imaginado uno antes. Ser consciente de las expectativas…
Tu silencio interno te vuelve impasible. Haz regularmente un ayuno de la palabra para volver a educar al ego que tiene la mala costumbre de hablar todo el tiempo. Practica el arte de no hablar. Hacer un día de silencio, externo e interno de vez en cuando es profundamente sanador. Habla simplemente cuando sea necesario. Piensa lo que vas a decir antes de abrir la boca. Sé breve y preciso ya que cada vez que dejas salir una palabra, dejas salir al mismo tiempo una parte de tu energía. De esta manera aprenderás a desarrollar el arte de hablar sin perder energía. Nunca hagas promesas que no puedas cumplir. No…
El Rojo: Eleva el nivel de energía de una habitación. Es una buena opción cuando se quiere suscitar entusiasmo, especialmente por la noche. En la sala de estar o el comedor, rojo reúne a la gente y estimula la conversación. En una entrada, se crea una primera impresión fuerte. Red se ha demostrado que elevar la presión sanguínea, la respiración velocidad y ritmo cardíaco. Por lo general se considera demasiado estimulante para los dormitorios, pero si estás solo en la habitación por la noche, se le viéndolo todo por luz de la lámpara, cuando el color aparece apagado, rico y elegante. Rojo, el más intenso, bombea la adrenalina como ninguna…