Cómo fluir en lo que se hace y ser más feliz

 

Usted se encuentra en un estado extático en el que se siente como si casi no existiera. Así es como lo he experimentado yo en numerosas ocasiones. En esos casos mis manos parecen vacías de mí y yo no tengo nada que ver con lo que ocurre sino que simplemente contemplo maravillado y respetuoso todo lo que sucede. Y eso es algo que fluye por sí mismo”. (Daniel Goleman, psicólogo y escritor).

Todos hemos vivido alguna vez algo parecido. Estar realizando una actividad que nos gusta y sentirnos tan involucrados y concentrados en ella que fácilmente perdemos la noción del tiempo. Nos ha podido ocurrir tocando un instrumento, en el deporte, en nuestro trabajo, ante un reto mayúsculo o cocinando. La vivencia de esta experiencia altamente positiva se conoce con el nombre de actividad de flujo y podríamos decir que es una experiencia cumbre a nivel creativo, en donde todos nuestros sentidos están a un rendimiento maximo en pro de una meta.

Además el flujo es una experiencia tan agradable que nos llena de amplias emociones positivas y es una parte fundamental de la felicidad a largo plazo. Según Csikszentmihalyi ( y muchas investigaciones sobre el tema lo confirman) la felicidad deriva del desarrollo y el crecimiento personal. Y las situaciones de flujo permiten amplias experiencia de desarrollo personal.

El flujo es la mezcla perfecta entre disfrute, desafío y crecimiento. Un estado excepcional en donde rendimos al 100%, nuestra creatividad llega a niveles espectaculares, el cerebro logra un proceso de aprendizaje extraordinario y lo mas importante, vivenciamos una de las experiencia mas positiva por naturaleza del ser humano.

¿QUE NECESITAMOS PARA FLUIR?

La siguiente pregunta que nos podemos hacer es obvia, ¿y que condiciones necesito entonces para poder llegar a ese estado tan increíble? Csikszentmihalyi descubrió que necesitamos varios elementos imprescindibles para poder llegar a un estado de flujo (y que además ocurran todos a la vez) que vamos a ver a continuación:

  1. Tener unos objetivos claros

Para llegar a fluir necesitamos una intención, es decir, necesitamos metas claras y que además supongan un cierto reto o desafío para nosotros. Por ejemplo, ponerse el reto de ganarle un partido de tenis a un contrincante “difícil” pero de un nivel parecido a nosotros.

  1. Que exista una retroalimentación directa e inmediata

Además debemos tener una especie de de retroalimentación o feedback, lo cual supone que nos podamos dar cuenta de nuestros progresos en todo momento. Por ejemplo, en nuestro partido de tenis conllevaría ir sabiendo como va el marcador constantemente.

  1. Tener una alto grado de concentracióny centrada en el momento presente

La atención es el otro elemento clave para que se generen experiencias óptimas. Una atención plena focalizada totalmente hacia nuestro objetivo es fundamental para poder fluir. Debemos estar completamente concentrados en jugar el partido de tenis (y no preocupados en otras cosas como si perdemos, si fallamos, en cuanto queda de partido, en lo que nos pasó ayer en el trabajo, etc) De alguna manera es vivir el presente del partido al 100%, un proceso de mindfulness total.

  1. Que exista un equilibrio entre el nivel de habilidad y el desafío (la actividad no debe ser ni demasiado fácil ni demasiado complicada).

Tenemos que lograr una combinación adecuada del nivel de desafío de la tarea emprendida y del nivel de habilidades (conocimientos, actitud y aptitud). Es decir, la tarea en cuestión debe ser difícil pero lograble y tener claro que si “lo damos todo” podremos conseguirlo.

Aquí está una de las claves del flujo, este ajuste entre retos y habilidades debe ser dinámico porque a medida que uno domina una tarea se va instalando en la rutina y aparece el aburrimiento y la falta de atención. Por el contrario, si elevamos bruscamente el nivel de desafío sin que se haya incrementado el nivel de las habilidades, estas habilidades serán relativamente bajas para el nuevo nivel de exigencia y, por tanto, producirán una experiencia de ansiedad. Finalmente, si una situación no produce ningún nivel de reto y, además, la persona cree carecer de habilidades para realizar ese tipo de actividades, se producirá la apatía.

Siguiendo con el ejemplo del tenis, si jugamos contra un amigo muy malo nos aburriremos y si es contra uno demasiado bueno nos podremos agobiar. Debe ser un partido contra un oponente difícil pero no imposible (que exija todas nuestras habilidades).

  1. Tener una total sensación de control.

Esto conlleva que la tarea en cuestión tenga una estructura, unas reglas claras y la sensación de que estamos controlando todos los factores posibles. En nuestro partido de tenis, significa conocer bien las reglas de juego y tener la sensación de que ganar depende totalmente de ti.

  1. La actividad debe ser intrínsecamente gratificante (y con una extraña sensación de falta de esfuerzo aunque estés dedicando toda tu energía en la tarea)

Esto significa que debemos disfrutar totalmente de lo que estemos haciendo aparte de que luego consigamos algún beneficio como dinero, un salario, status, recompensas, etc. Es disfrutar de cocinar por el hecho mismo de cocinar (aunque luego te aplaudan el plato) o de jugar nuestro partido de tenis por el hecho de jugarlo.

  1. Y por último, una perdida total de la noción de tiempo

Esto es algo que todo el mundo que “fluye” lo reconoce al instante,la propia experiencia subjetiva del tiempo se altera y perdemos el sentido del tiempo. Cuando se está en el estado de flujo, las personas llegan a estar absorbidas en sus actividades que el foco de conciencia se reduce a la actividad misma y de repente acción y conciencia se fusionan. Durante un tiempo dedicamos tantos recursos en lograr nuestro objetivo que no queda espacio disponible en nuestra mente para darnos cuenta de lo que estamos viviendo y parece que ha pasado mucho menos tiempo del que realmente ha pasado.

 

Fuente: http://jaimeburque.com/blog/el-flujo-como-fluir-en-lo-que-se-hace-y-ser-mas-feliz/

Publicaciones Similares

  • Tu nombre una llave

    Si bien ya llevo 20 años trabajando con el “Arte de la Palabra” según R. Steiner, fue hace siete años, que de manera “fortuita” descubrí el enorme potencial de diagnóstico y terapia que yacía escondido en el Nombre. Fue en un taller en el Centro Solar de Madrid, en abril del 2006. Poco después, en junio, tenía un taller intensivo de tres días en Palma de Gran Canaria. Fui decidida a comprobar, si aquel descubrimiento, que me había caído como un regalo de los Dioses, funcionaba. En la “ronda de nombres” comprobé como efectivamente, según como cada persona decía su nombre, según que sonidos o sílabas estaban débiles, según que parte…

  • La Ley de Karma

    Conoce aquí la ley de Karma: ¿Cuántas veces escuchamos «es mi karma», vinculado a una circunstancia negativa, como si fuera un castigo divino? O, «No puedo cambiarlo, es mi karma». Seguramente muchas… Contrariamente a lo que muchas personas creen, el karma es un conjunto de acciones que se manifiestan en nuestra vida, y éstas dependen de las causas tanto positivas como negativas, que vamos acumulando a lo largo del tiempo, incluso en nuestras vidas pasadas, según el budismo. Karma es una palabra sánscrita que significa acción. Este concepto tiene su origen en el budismo e hinduismo, donde significa «acción volitiva». Hablamos de un acto de voluntad, intencional, originado en la…

  • |

    Leyenda sobre el origen de los sentimientos

    La leyenda de los sentimientos es frecuentemente atribuida a Mario Benedetti, quien no la escribió realmente. Se ha dicho que es una versión corregida de un cuento de otro au tor. Realmente no es importante quién la escribió, lo que importa es que es una hermosa historia que nos deja una gran enseñanza. Cuenta la leyenda que en algún lugar de la Tierra se reunieron las diferentes virtudes y vicios de los humanos. El Aburrimiento empezaba a contagiar a los demás, por lo que Locura convenció a todos de jugar a las escondidas. Intriga se vio interesada y Curiosidad preguntó todo acerca de ello. Sabiduría aseguró que se trataba de…

  • La meditación según Amma

    Cuando estaba en la India en el ashram de Amma, la del abrazo maternal, escuché una maravillosa historia que aporta una nueva perspectiva a la meditación. Uno de sus swami estaba dando una charla. Un swami es aquel que ha hecho votos de pobreza, castidad y obediencia y está al servicio de su maestro. Este swami  en particular era terriblemente guapo, con chispeantes ojos pardos, una voz muy melodiosa y una risa contagiosa. Una de sus tareas era dirigir la meditación nocturna del templo. Con su voz profunda recitaba tres cantos de Ma Ohm. Lo hacía con gran reverencia y se podía escuchar volar una mosca entre los miles de…

  • |

    Cómo hacer jabón y suavizante para la lavadora

    Con estas dos recetas tendrás la ropa perfectamente limpia, de una forma barata y respetuosa con el medio ambiente. ¡Además es divertido hacerlo! Jabón para la lavadora Ingredientes:  3 litros de agua 40 gr. de jabón de marsella (o Lagarto, o uno hecho en casa con jabón y sosa). Es importante que no tenga glicerina, porque la ropa quedaría con manchas blancas. 3 cucharadas soperas de bicarbonato sódico. Instrucciones: Rallamos los 40 gr. de jabón Ponemos a calentar los tres litros de agua. El bicarbonato lo ponemos en otro recipiente y cuando el agua esté tibia le echamos dos tazas para disolverlo bien. Cuando el agua esté bien caliente le…