«Estar Enamorado no es Amar» – Jorge Bucay.

Estar enamorado no es amar. Porque amar es un sentimiento y estar enamorado es una pasión.  Las pasiones, por definición son emociones desenfrenadas, fuertes, absorbentes, intensas y fugaces como el destello de un flash. Hay que entender esto para poder diferenciar después el enamoramiento del amor.

Durante el tiempo que dura el enamoramiento, uno vive en función del otro: si llamó, si no llamó, si no está, si me miró, si no me miró, si me quiere, si no me quiere… Estar enamorado es enredarse en un doloroso placer, el de la disolución en el otro.
Si nos detuviéramos a pensarlo en serio nos daríamos cuenta de lo amenazante para nuestra integridad que sería vivir en ese estado.

corazonJuan Carlos Benìtez, un escritor costarricense, describe la felicidad de estar enamorado en un texto que creo maravilloso:

Cuando estaba enamorado, habìa mariposas por todas partes, la voluptuosidad de la pasiòn me carcomìa la cabeza. Durante todo ese tiempo no escribì, no trabajè, no me encontrè con los amigos. Vivìa pendiente de los movimientos o de la quietud de mi amada; consumìa montañas de cigarrillos y toneladas de vitaminas, me afeitaba dos y hasta tres veces por dìa; hacìa dietas, caminatas. Me perseguìa hasta la certeza la paranoia del engaño, pensaba todo el tiempo en besarla, en mirarla, en acariciarla. Durante semanas gastè demasiado dinero, demasiada esperanza, demasiada crema para el sol, demasiada esperma y demasiado perfume. Escuchaba demasiada mùsica clàsica, utilizaba demasiado tiempo, consumì toda mi tolerancia y agotè hasta la ùltima de mis làgrimas. Por eso siempre digo recordando esos momentos: Nunca he sufrido tanto como cuando era feliz.

El estado ideal de una pareja no es el de aquellos primeros meses en que estaban enamorados, sino el de todo el tiempo en que se aman en el sentido cotidiano, verdadero.
Hay que entender que si bien la pasiòn de estar enamorado es maravillosa,en realidad amar no es menos maravilloso. Amar es fantàstico porque si bien es verdad que no tiene la intensidad de las pasiones, seguro que no, tiene una profundidad de la que el estar enamorado adolece.
Es por esa profundidad que el amor es capaz de aportar estabilidad al vìnculo pagando con la desapariciòn del embrujo y la fascinaciòn. Porque se puede amar con los pies sobre la tierra, mientras que estando enamorado se vive en las nubes.

Uno de los temas que surgen cuando hablo de amar de verdad es la demostración.
Siempre digo que demostrar quiere decir probar sin lugar a dudas que algo es verdad. Si yo tengo que demostrarte es porque parto de la idea que vos no me crees, de lo contrario no hay demostración necesaria.
Entonces, pregunto: ¿Por qué tendría que demostrar que te quiero? ¿Para probártelo?
¿Quién es el que duda y necesita pruebas?
Si sos vos el que no crees este es un problema tuyo, no un problema mío. ¿Por qué habría yo de demostrarte que te quiero?
Nadie “tiene que” demostrar nada.
Borremos de la frase el verbo demostrar, porque suena terrible.

Nadie te puede demostrar el amor, porque en la demostraciòn le crees a lo que ves, al otro no le crees nada. Otro tanto pasa con la palabra mostrar, que presupone que no ves.
Si de vez en cuando me decìs te quiero para mostrarme que me queres, la verdad es que no me sirve, así que no lo hagas. Ahora, si vos me decís te quiero porque es lo que sentis, mas allá de demostrarme nada, por favor no dejes de hacerlo, porque quiero que sepas que me place escucharte. Y a pesar de mi placer nunca lo hagas en función de mi, hacelo en función tuya y de tu sentir o no lo hagas.

No sirven los actos de amor dirigidos a que el otro se entere de que lo quiero.
“Mirà que lindo lo que te regalè para tu cumpleaños, ¿viste cuànto te quiero?…”
Esta es una historia mezquina e irrazonable para conseguir que el otro devuelva con la misma moneda.

Hay gente que te manda flores todos los dìas y no te quiere nada. Y tambièn hay gente que vive con otros que nunca han mostrado nada en toda su vida, y sin embargo se siente querida, gente que sabe que aunque el otro no haga las cosas que otros hacen, cuando lo mira a los ojos sabe.

Yo tengo un amigo entrañable que es un tipo de llamar por telèfono, de ocuparse y mostrar y actuar.
Me siento muy querido.
Y yo, que por ahì no soy tan actuador de esas cosas o estoy màs ocupado, a veces me siento y le pregunto:
– ¿Vos sabes que yo te quiero mucho?
Y entonces èl me dice:
– Sì, claro que lo sè… Vos sos asì, yo ya lo sè.
Y no està precisando que yo le diga, que yo lo llame, que me acuerde de su cumpleaños y que le mande un regalo, porque la verdad es que no le hace falta a nuestro amor.
Cuando hago alguna de estas cosas, entonces èl registra y lo agradece.

Lo importante de toda relaciòn interpersonal no es que yo te diga que te quiero, ni que te lo demuestre. Lo importante es  si vos te sentìs querido o no.

Fuente: Extraìdo de “El camino del encuentro” de Jorge Bucay

Publicaciones Similares

  • Los 10 aspectos de la diosa

    Hay diez maneras de ser, formas de reaccionar, que se ven reflejada en estos 10 aspectos de la diosa: ¿Porque en un momento de su vida una mujer elige esto y no aquello, opta por casarse o permanecer soltera, tener un hijo o no, ser artista o científica, ama de casa o psicóloga? ¿Que la lleva a continuar una carrera independiente o a quedarse en los roles de la mujer “tradicional”? ¿Que la hunde en depresiones o la alza en alas de la dicha erótica? Jean Shinoda Bolen dice que son dos fuerzas opuestas que nos tironean: desde afuera, los estereotipos culturales y las costumbres, desde adentro los arquetipos de la…

  • Sobre el amor, Sri Swami Shivananda

    ‎El amor es la ley de la vida. Amar es cumplir la Ley. Y cumplir la Ley significa paz eterna y felicidad perdurable. Este mundo ha surgido del amor. Existe en el amor. Se disuelve finalmente en el amor. El amor es la fuerza motivadora del universo. El amor es la vida. Es felicidad. Es calor. Es un cordón de oro que ata un corazón a otro y un alma a otra. El amor es constructivo y creativo. El amor ata y edifica. Es el principio de la regeneración. Es una verdadera sustancia que puede utilizarse con confianza. Es algo concreto y positivo. Quien aplica la ley del amor con…

  • «No te rindas» – Mario Benedetti

    Excelente y motivador texto de Mario Benedetti… un buen empujón para duros momentos y para nuevos comienzos. ¡Disfrutarlo!   No te rindas, aun estas a tiempo de alcanzar y comenzar de nuevo, aceptar tus sombras, enterrar tus miedos, liberar el lastre, retomar el vuelo. No te rindas que la vida es eso, continuar el viaje, perseguir tus sueños, destrabar el tiempo, correr los escombros y destapar el cielo. No te rindas, por favor no cedas, aunque el frio queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda y se calle el viento, aun hay fuego en tu alma, aun hay vida en tus sueños, porque la vida es tuya…

  • Te deseo tiempo

    Te deseo tiempo No te deseo todos los dones posibles del mundo. Sólo te deseo lo que la mayoría de las personas no tienen: Te deseo tiempo para gozar y para reír, y si lo aprovechas, que puedas incluso hacer algo de ti. Te deseo tiempo para tu hacer y para tu pensar, y no sólo para ti, también para regalar. Te deseo tiempo, no sólo para que vayas deprisa y corriendo, sino tiempo para que puedas estar contento. Te deseo tiempo no sólo para “pasarlo”. Deseo que te sobre tiempo para la admiración y tiempo para la confianza, en vez de tiempo para sólo mirar al reloj. Te deseo…

  • La meditación según Amma

    Cuando estaba en la India en el ashram de Amma, la del abrazo maternal, escuché una maravillosa historia que aporta una nueva perspectiva a la meditación. Uno de sus swami estaba dando una charla. Un swami es aquel que ha hecho votos de pobreza, castidad y obediencia y está al servicio de su maestro. Este swami  en particular era terriblemente guapo, con chispeantes ojos pardos, una voz muy melodiosa y una risa contagiosa. Una de sus tareas era dirigir la meditación nocturna del templo. Con su voz profunda recitaba tres cantos de Ma Ohm. Lo hacía con gran reverencia y se podía escuchar volar una mosca entre los miles de…

  • Quiero saber…

    QUIERO SABER… No me interesa saber a que te dedicas. Quiero saber qué es lo que añoras, y si te atreves a soñar o alcanzar lo que tu corazón más ansía. No me interesa saber qué edad tienes. Quiero saber si te arriesgarás a parecer un loco por amor, por tus sueños, por la aventura de estar vivo. No me interesa saber que planetas están cuadrando tu luna. Quiero saber si has tocado el centro de tu propia pena, si has estado abierto a las traiciones de la vida o te has vuelto marchito y cerrado por miedo a más dolor. Quiero saber si te puedes sentar con el dolor,…