El valor del violín

«Las cosas no valen sino lo que se las hace valer»

El subastador pensó que perdía su tiempo mostrando ese viejo violín estropeado y arañado, pero aún así, lo mostró.¿Cuánto ofrecen, buena gente? -gritó.
¿Quién hará la primera oferta?
¡Un dólar, un dólar!
entonces…
¡Dos!
¿Sólo dos? ¡Dos dólares! ¿Hay alguien que dé tres?
¡Tres!
¡Tres dólares! … a la una, tres dólares…a las dos…
Ya se iba a vender el violín por tres dólares, pero en ese momento un hombre canoso se puso de pie, se acercó hasta donde el subastador y tomó en sus manos el arco. Limpiando el polvo del viejo violín armonizó sus cuerdas y tocó una melodía muy tierna. Al cesar la música el subastador dijo, en voz muy baja y más bien para sí: “¿Cuánto daría yo por tener este viejo violín?”. Y tomándolo con más cariño lo volvió a levantar y gritó:

¡Cien dólares! ¿Y quién da doscientos? ¡Doscientos! ¿Y quién da trescientos? ¡Trescientos! ¡Trescientos, a la una! ¡Trescientos a las dos! ¡Y trescientos a las tres!
“Vendido en trescientos dólares”, exclamó. Algunos lloraban y los demás aplaudían… “No podemos comprender” se decían, ¿Qué cambió su valor? Alguien dijo por allí que fue «El toque de la mano de un maestro».

– Pedro Alonso –

Publicaciones Similares

  • Meditación Vipassana, todo lo que necesitas saber

    Una de las premisas principales del budismo es que nada proviene de la nada. Todo lo que ocurre tiene una causa y un efecto. Cuando Buda alcanzó la iluminación se dio cuenta de que la causa del sufrimiento era el apego. Cuando vivimos desde el ego, desde nuestra perspectiva personal, la mente tiende a calificarlo todo como bueno o malo, agradable o desagradable, deseable o rechazable. La meditación vipassana es una técnica de auto-transformación que utiliza la auto-observación para comprender la naturaleza cambiante de las cosas. Por ejemplo, cuando llevamos la mente a un grado máximo de concentración, podemos percibir cómo metemos y sacamos aire, cómo interactúa nuestra mente con nuestro cuerpo, cómo podemos producirnos sufrimiento y, del mismo modo, cómo podemos…

  • Siete consejos de Mawlânâ Rûmî

    Estos son los siete consejos dados por el maestro persa de Konya a sus discípulos, son consejos llenos de sabiduría y escritos con el mismo sabor a poesía de sus otros escritos: Sé generoso como un río a la hora de ayudar a los otros. Sé compasivo siempre como el sol que te acaricia en primavera. Sé como la noche que todo lo cubre cuando adviertas algún error en los demás. Sé como la muerte que todo lo borra ante el enojo y la cólera. Sé modesto y humilde siempre como lo es la tierra que te acoge. Sé tolerante en toda circunstancia como el océano que todo lo abraza….

  • Llegar a la paz

    – Interlocutor: No ansío más conocimiento, todo lo que deseo es paz. – Maharaj: Puedes lograr toda la paz que quieras si la pides. – Interlocutor: La estoy pidiendo. – Maharaj: Debes pedirla con un corazón no dividido y vivir una vida integral y coherente. – Interlocutor: ¿ Cómo? – Maharaj: Apártate de todo lo que desasosiega tu mente. Renuncia a todo lo que perturbe tu paz. Si quieres paz has de merecerla.– Interlocutor: Todo el mundo merece la paz. – Maharaj: Se la merecen sólo aquellos que no la perturban.

  • Amarse de verdad

    «Cuando me amé de verdad» por Charles Chaplin Cuando me amé de verdad comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto, en la hora correcta y en el momento exacto y entonces, pude relajarme…. Hoy sé que eso tiene un nombre… ”AUTOESTIMA” Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no es sino una señal de que voy contra mis propias verdades. Hoy sé que eso es… ”AUTENTICIDAD” Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente y comencé a ver todo lo que acontece y que contribuye a mi crecimiento. Hoy eso se llama… ”MADUREZ” Cuando me amé de…

  • Hijos de la vida

    Vuestros hijos no son vuestros hijos. Son los hijos y las hijas de la Vida, deseosa de perpetuarse. Vienen a través vuestro, pero no vienen de vosotros. Y aunque están a vuestro lado, no os pertenecen. Podéis darle vuestro amor, pero no vuestros pensamientos. Porque ellos tienen sus propios pensamientos. Podéis cobijar sus cuerpos, pero no sus almas. Porque sus almas viven en la casa del porvenir, que está cerrada para vosotros, aún para vuestros sueños.Podéis esforzaros en ser parecidos a ellos, pero no busquéis hacerlos a vuestra semejanza. Porque la vida no se detiene ni se distrae con el ayer. ———————- Khalil Gibran ————————