Las auténticas dimensiones del Sistema Solar

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El Sistema Solar es enorme. Tanto, que sus dimensiones escapan a la capacidad que posee nuestro cerebro para imaginar lo que significan números tan grandes. Decir que la Tierra se encuentra a más de 149 millones de kilómetros del Sol no basta para darnos una idea de lo que realmente representa esa distancia. Cuando leemos que el Sol posee un diámetro de algo menos de un millón y medio de kilómetros, nuestra mente no alcanza a visualizar lo que ese tamaño significa. Y las láminas que mencionábamos antes poco nos ayudan en esta tarea, ya que nos dan la errónea sensación de que el Sol es unas cuantas veces más grande que la Tierra, o que Plutón se encuentra bastante más lejos del Sol que Marte. Pero las dimensiones del Sistema Solar son lo suficientemente impresionantes como para que resulte completamente imposible realizar una representación a escala e incluirla en una lámina de libro de texto: si lo hiciésemos, los planetas no serían visibles ni siquiera utilizando una lupa.

Para comprender mejor las distancias y tamaños implicados vamos a comparar los objetos más importantes del Sistema Solar con otros de uso cotidiano. Comenzaremos, como corresponde, con el par que más influye en nuestras vidas: la Tierra y el Sol. Sabemos que nuestro planeta posee un diámetro aproximado de 12.750 kilómetros, y que se encuentra a unos 150 mil millones de metros del Sol. Supongamos por un momento que la Tierra posee el tamaño aproximado de una pelota de tenis. En esta escala, el Sol sería una esfera de unos once metros de diámetro, que se encuentra a unos mil doscientos kilómetros de distancia. Ese es el desafío al que se enfrentan los encargados de ilustrar las dimensiones del Sistema Solar. Si seguimos haciendo cálculos manteniendo las distancias entre planetas y su tamaño en la misma escala del ejemplo anterior, volvemos a estar en problemas: si la Tierra se encontrase a mil doscientos kilómetros del Sol, Plutón estaría a unos cuarenta y siete mil y tendría el tamaño de una canica. Está claro que necesitamos una escala para las distancias, y otra, completamente diferente, para el diámetro de los cuerpos del Sistema Solar.

La escala de los cuerpos

Comencemos por el tamaño relativo de los cuerpos principales del sistema, asumiendo que la Tierra con sus 12.750 kilómetros de diámetro la podemos imaginar como una pelota de tenis de unos 10 centímetros de diámetro. En esta escala, el Sol (1.400.000.000 kilómetros de diámetro) sería la mencionada esfera de unos once metros de diámetro, Mercurio(4,800 kilómetros de diámetro) sería algo así como una pelota de golf y Venus (12,100 kilómetros de diámetro) no sería muy diferente a la pelota elegida para representar a nuestro planeta. Si seguimos avanzando hacia el exterior del Sistema Solar, nos encontramos con Marte y sus 6,800 kilómetros de diámetro. En nuestra escala tendría un diámetro de unos 5,3 centímetros.

El Sistema Solar es enorme. Tanto, que sus dimensiones escapan a la capacidad que posee nuestro cerebro para imaginar lo que significan números tan grandes.

Más allá de Marte se encuentra el denominado “cinturón de asteroides”, compuesto por algunos miles de millones de cuerpos rocosos de tamaños extremadamente variables. El más grande de todos ellos, que posee aproximadamente la tercera parte de toda la masa de ese cinturón es Ceres, que tiene un diámetro de 952 metros. En nuestra escala sería más o menos como un guisante. Más allá de Ceres se encuentra el planeta más grande de todos: Júpiter. Este gigante gaseoso tiene un impresionante diámetro de 143 mil kilómetros, solo unas 10 veces menos que el del Sol. Si la Tierra fuese una pelota de tenis, Júpiter sería una esfera de algo más de un metro de diámetro. El siguiente planeta que encontraríamos en nuestro viaje también es un gigante gaseoso, a pesar de que «culpa» de lo majestuoso de sus anillos generalmente olvidamos su tamaño. Saturno tiene un diámetro de 115 mil kilómetros, y en nuestra escala sería una esfera de 90 centímetros de diámetro.

Urano y Neptuno, los dos planetas siguientes, también son gaseosos. Sus tamaños son bastante aproximados –51 mil y 49 mil quinientos kilómetros de diámetro respectivamente- pero más pequeños que los dos anteriores. En nuestra escala, serían esferas de 40 y 39 centímetros de diámetro, bastante más grandes que una pelota de baloncesto. En cuanto a Plutón, recientemente convertido en un “planeta menor” como Ceres, es un pequeñín de la mitad del diámetro de Mercurio (unos 2.390 kilómetros) y tendría en nuestro sistema ficticio el tamaño deuna canica grande. Como puedes ver, es casi imposible dibujar en una misma página objetos con tamaños tan dispares manteniendo la escala. Y con las distancias ocurre exactamente lo mismo.

La escala de las distancias

Por comodidad, vamos a suponer que la distancia que separa la Tierra del Sol -unos 149.597.870.961 kilómetros son 100 metros. Eso convierte los 58 mil millones de kilómetros existentes entre Mercurio y nuestra estrella en sólo 38 metros. Venus, que en realidad está poco más de 108 millones de kilómetros del Sol se encontraría a unos 72 metros, y Marte -227 millones de kilómetros- estaría a unos 150 metros del Sol. A partir de aquí las distancias se incrementan rápidamente, lo que explica la relativa facilidad con la que las agencias espaciales han enviado misiones a los planetas mencionados y la prácticamente inexistencia de misiones al resto de los integrantes de nuestro sistema. Ceres, el gigante de los asteroides, se encontraría a unos 270 metros del Sol. Y Júpiter, que en realidad está a más de 778 millones de kilómetros de nuestra estrella, estaría a unos 520 metros.

El siguiente planeta, Saturno, se encontraría a 950 metros de distancia del Sol. Urano y Neptuno estarían a 1980 y 3100 metros respectivamente, y el frío Plutón a casi 4 kilómetros. Realmente, el Sistema Solar es un sitio enorme, difícil de apreciar en toda su magnitud. Pero así y todo, es prácticamente despreciable frente a las dimensiones de nuestra galaxia: en nuestra escala,Próxima Centauri -la estrella más cercana- se encuentra a 26 mil kilómetros de distancia. El centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea, estaría a unos impresionantes 167 millones de kilómetros del Sistema Solar. Como puedes ver, la tarea de representar nuestro Sistema Solar en una lámina y con la escala correcta prácticamente carece de sentido.

Fuente: www.abc.es

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