Tazas de cafés comestibles
Cosas sencillas que cambian el mundo.
¿Un cafetito…?

Ingredientes: 3 patatas y 3 zanahorias Limón Aceite vegetal Aceite Sal y Pimienta Preparación: Pela las patatas y las zanahorias. Córtalas y cocínalas para que se ablanden. Lo mejor es hacerlas al vapor y no hervidas, con el fin de que conserven mejor sus propiedades nutricionales. Una vez que estén bien tiernas, quítalas del fuego y espera a que se enfríen. Pon en la licuadora algunos trocitos de patata y zanahoria junto con un poquito de aceite y bate un minuto, luego agrega la totalidad de las verduras y ve agregando el aceite de a poco (hasta completar un pocillo de café). Por último añade 2 cucharadas de jugo de…
«Las cosas no valen sino lo que se las hace valer» El subastador pensó que perdía su tiempo mostrando ese viejo violín estropeado y arañado, pero aún así, lo mostró.¿Cuánto ofrecen, buena gente? -gritó. ¿Quién hará la primera oferta? ¡Un dólar, un dólar! entonces… ¡Dos! ¿Sólo dos? ¡Dos dólares! ¿Hay alguien que dé tres? ¡Tres! ¡Tres dólares! … a la una, tres dólares…a las dos… Ya se iba a vender el violín por tres dólares, pero en ese momento un hombre canoso se puso de pie, se acercó hasta donde el subastador y tomó en sus manos el arco. Limpiando el polvo del viejo violín armonizó sus cuerdas y tocó…
Para prepararlo necesitas: una manzana, un vaso de leche, una cucharada de avena, una cucharada de frutos secos (nueces o almendras), tres dátiles y miel. Estos alimentos tienen fósforo, magnesio, potasio y glucosa de asimilación lenta, los minerales más apropiados para estimular la memoria. Tómalo si estás estudiando o realizando un trabajo que requiera un gran esfuerzo mental, o simplemente incorpóralo a tu desayuno diario y comprueba por tí mismo sus beneficiosos efectos.
Existen miles de formas y patrones increíbles en la naturaleza. Aquí os dejamos algunos de ellos, que nos recuerdan la magia de la creación natural. Os animamos a compartir otros que hayáis encontrado vosotros, o que os gusten especialmente.
Buda estaba reunido una mañana sus discípulos cuando se les acercó un hombre. —¿Existe Dios? —preguntó. —Sí —respondió Buda. Después de comer, se acercó otro hombre. —¿Existe Dios? —quiso saber. —No, no existe —dijo Buda. Al final de la tarde, un tercer hombre hizo la misma pregunta. —¿Existe Dios? — —Tendrás que decidirlo tú mismo —respondió Buda. —Maestro, ¡qué absurdo! —dijo uno de sus discípulos—. ¿Cómo puedes dar respuestas diferentes a la misma pregunta? —Porque son personas diferentes —respondió el Iluminado—. Y cada una de ellas se acercará a Dios a su manera: A través de la certeza, de la negación o de la duda.
El joven discípulo de un sabio filósofo llega a casa de éste y le dice: -Oye, maestro, un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia… -¡Espera! lo interrumpe el filósofo-. ¿Ya has hecho pasar por las tres rejas lo que vas a contarme? -¿Que es eso de las tres rejas? -Sí. La primera es la Verdad. ¿Y te pregunto si estás seguro, de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto? -No. En realidad lo oí comentar al pasar a unos vecinos. -Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja. Esta es la Bondad. Dime, eso que deseas decirme, ¿es bueno para alguien? ¿Es…