Ideas de reciclaje con botellas de plástico
Muchas ideas ingeniosas para darle otra vida a las botellas de plástico


Aprovecha las botellas que no necesitas para hacer estos divertidos pinguinos.
Con unos pocos cantos rodados y un rotulador podéis hacer decoraciones tan chulas como estas… La mejor decoración: un trocito de la madre tierra mezclado con vuestra creatividad.
¿Habéis visto cuantos usos se le puede dar a los botes de cristal? Maceteros, portalápices, lámparas, costurero, caja de recuerdos… por decir sólo unos pocos. La próxima vez que compréis mermelada, tomate, garbanzos… dejad el bote bien limpito y dad rienda suelta a vuestra creatividad. ¿Alguien se anima a dar nueva vida a un bote y dejarnos una foto para que todos lo veamos? 🙂
1. Como jarroncitos para flores secas 2. Envuélvelo en hilo de colores 3. Para la pared con flores vivas 4. Portavelas con botellas de vino 5. Pintarlas artísticamente 6. Botes para la cocina 7. Llenar de lucecitas 8. Cortadas en forma de vasos 9. Lámpara de aceite 10. Lámpara de botellas de vino 11. Estanterías 12. Pared iluminada con botellas de vino ¡La creatividad no tiene limites! Si se os ocurren otras ideas creativas para reciclar botellas no dudéis en compartirlas con todos.
El mundo de los aromas es una realidad química. Hazla tuya preparando saquitos aromáticos. El olfato humano, aunque no es de los más afinados entre los mamíferos, puede distinguir hasta 10.000 olores diferentes. La nariz es un órgano que nos ayuda a sobrevivir. Los olores informan directamente al sistema límbico, una de las regiones más ancestrales del cerebro, responsable de la generación de las emociones y de la secreción de hormonas. En consecuencia, conocemos racionalmente muy poco de los olores, pero sabemos que nos afectan profundamente. Desde la antigüedad se conocen las propiedades saludables de las plantas aromáticas. Para aprovechar todos sus beneficios y disfrutar de su olor, podemos elaborar…
¿En vuestra ciudad o pueblo se hacen mercadillos semanales?… Pues ya tenéis estanterías 😉 Sólo hay que darse una vuelta cuando terminan y coger alguna de las muchas cajas que dejan tiradas. Después lija, pinta, barniza, cuelga, apila… lo que te apetezca. Divertido, económico, estimula la creatividad… dar nuevos usos a cosas ya «ínutiles» sólo tiene ventajas.