Hijos de la vida

Vuestros hijos no son vuestros hijos.
Son los hijos y las hijas de la Vida,
deseosa de perpetuarse.

Vienen a través vuestro, pero no vienen de vosotros.

Y aunque están a vuestro lado, no os pertenecen.
Podéis darle vuestro amor, pero no vuestros pensamientos.
Porque ellos tienen sus propios pensamientos.
Podéis cobijar sus cuerpos, pero no sus almas.
Porque sus almas viven en la casa del porvenir,
que está cerrada para vosotros,
aún para vuestros sueños.Podéis esforzaros en ser parecidos a ellos,
pero no busquéis hacerlos a vuestra semejanza.
Porque la vida no se detiene ni se distrae con el ayer.
———————- Khalil Gibran ————————

Publicaciones Similares

  • Leyes de la Prosperidad

    La Ley de la Posibilidad Pura… Todo es posible, vasto e ilimitado. La Ley de la Contención… Crea una estructura para mantener el flujo de la prosperidad. La Ley de la Atracción… La mente es un imán. La Ley de la Oración… Se claro con el propósito. La Ley de la Fe… Ya existe, ya está escrita, solo vela ahora. La Ley de la Proyección… Uno debe tener claridad y la visión de la meta a recibir. La Ley del Diezmo… Da el 10% al infinito, a lo desconocido, y volverá a ti. La Ley del Recibimiento… Crea el espacio para recibir la bendición de regalos. La Ley de Ampliación……

  • |

    El Sabio y el Erudito

    Se trataba de un erudito muy pagado de sí mismo que siempre estaba haciendo gala de sus conocimientos de todo orden, menospreciando a aquellos que no eran tan cultos como él. Escuchó hablar de un sabio y acudió a visitarlo, pero no para interesarse por él o preguntarle algo sobre la ciencia espiritual, sino para jactarse de sus conocimientos. – No hay rama de la ciencia o de la filosofía que no haya estudiado e investigado -dijo-. Soy una biblioteca viviente. Mis conocimientos son incalculables. Entonces el sabio le miró directamente a los ojos y exclamó: – ¡Necio ignorante! El erudito se descompuso, arrebatado por la ira. Se lanzó contra…

  • Kintsugi: el arte de hacer bello y fuerte lo frágil

    Cuando los japoneses reparan objetos rotos, enaltecen la zona dañada rellenando las grietas con oro. Creen que cuando algo ha sufrido un daño y tiene una historia, se vuelve más hermoso. El arte tradicional japonés de la reparación de la cerámica rota con un adhesivo fuerte, rociado, luego, con polvo de oro, se llama Kintsugi. El resultado es que la cerámica no sólo queda reparada sino que es aún más fuerte que la original. En lugar de tratar de ocultar los defectos y grietas, estos se acentúan y celebran, ya que ahora se han convertido en la parte más fuerte de la pieza. El kintsugi añade un nuevo nivel de complejidad estética…

  • Los cinco niveles de relación en el sexo tántrico

    Esta práctica trata sobre los cinco niveles de relación previos a la penetración y como con su práctica, y controlando indefinidamente la ola de placer que te inundará puedes alcanzar el paraíso. El Tantra no limita la relación sexual al contacto genital, por el contrario, abundan los detalles y preparativos, que tienen el objetivo de maximizar la experiencia del orgasmo al retrasar el mismo. Antes de la penetración hay cinco niveles que practicar y gozar: Nivel mental: El poder del deseo y su visualización nunca será suficientemente valorado. La visualización es capaz de convertir dicho deseo en realidad siempre y cuando el deseo halle reciprocidad en la otra parte. Nivel de…

  • Las 6 Necesidades Humanas

    ¿Por qué los seres humanos hacen lo que hacen? ¿Cómo es que una persona va a sacrificar su propia vida por los demás, mientras que otro asesinar a un extraño por puro placer? ¿Que es lo que crea un Charles Manson o Nelson Mandela? Mientras que cada ser humano es único, también compartimos sistemas nerviosos que funcionan de la misma manera. También hay seis necesidades fundamentales que todos tenemos en común, y todo nuestro comportamiento no es más que un intento de satisfacer esas seis necesidades. Esta información está codificada en nuestro sistema nervioso. Los medios por los cuales las personas intentan satisfacer estas seis necesidades humanas son ilimitadas. Cada uno…