Cuento de Sabiduría Indígena

sabiduria-indigena
Enzo, un rico comerciante de Puerto Ayacucho, visita a las comunidades indígenas del Alto Orinoco y se horroriza cuando ve a Orawë, indígena yanomami tumbado tranquilamente en su chinchorro (especie de hamaca) mascando tabaco.

– ¿Por qué no sales a pescar? – le pregunta Enzo.
– Porque ya he pescado bastante hoy – le contesta Orawë.
– ¿Y por qué no pescas más de lo que necesitas? – insiste el comerciante.
– ¿Y qué iba a hacer con ello? – pregunta a su vez el indio.
– Ganarías más dinero. De ese modo podrías poner un motor fueraborda a tu canoa. Entonces podrías llegar lejos en el río y pescar más peces. Y así ganarías lo suficiente para comprar una red de nylon, con lo que obtendrías más pescado y más dinero. Pronto ganarías para tener dos canoas y hasta dos motores y más rápidos…entonces serías rico como yo.
– ¿Y qué haría entonces? – preguntó de nuevo el indígena.
– Podrías sentarte y disfrutar de la vida – respondió el comerciante.
– ¿Y qué crees que estoy haciendo en este momento? – respondió satisfecho el indio Orawë…

 

 

Publicaciones Similares

  • 8 Reflexiones de Eckhart Tolle que te ayudarán a ser más feliz

    Si bien la felicidad es un bien que culturalmente nos exigimos, lo cual, como reflexionamos aquí, es algo triste, también es un estado al cual muchos desearíamos llegar (y lo antes posible). En todo caso, y no sin antes recordar que la felicidad es algo que se trabaja y no que sólo se obtiene, existen ciertos hacks mentales o reflexiones que sin duda pueden ayudarnos a cultivar dicho estado y a vivir mejor. Cuando se trata de reflexiones nutritivas una de las voces más importantes de la última década es Eckhart Tolle, célebre autor del libro El poder del ahora (1999), al cual miles de personas reconocen como una herramienta…

  • ¿En qué pones tu energía?

    Vengo de una librería muy particular. En ella se venden libros no comerciales, de tirada corta, casi artesanos. Hoy me he traído a casa uno que se titula “Las mágicas agendas de los terapeutas”. Habla de un hecho bien conocido entre los profesionales de la salud, especialmente de la salud mental: la sincronicidad que existe entre los casos que les toca tratar en sus consultorios y las etapas por las que van pasando en sus propias vidas. Una psicóloga cuenta que criando a sus hijos le llegaban muchos niños con problemas de desarrollo, en el momento que eran adolescentes, abundaban los casos de chicos y chicas en esta edad, si…

  • La leyenda de la serpiente y la luciernaga

    Cuenta la leyenda que una vez una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga; ésta huía rápido con miedo a la feroz depredadora y la serpiente no parecía desistir. Huyó un día, y ella no desistía, dos días y nada… En el tercer día, ya sin fuerzas, la luciérnaga paró y dijo a la serpiente: -¿Puedo hacerte tres preguntas? -No acostumbro dar ese privilegio a nadie, pero como te voy a devorar, puedes preguntar. Dijo la serpiente. -¿Pertenezco a tu cadena alimenticia? -No. Contestó la serpiente. -¿Yo te hice algún mal? Preguntó la luciérnaga. -No. Volvió a responder. -Entonces, ¿por qué quieres acabar conmigo? –¡Porque no soporto verte brillar!  Cada…

  • Cielo e infierno

    Según cuenta un antiguo relato japonés, un belicoso Samurai desafió en una ocasión a un maestro Zen a que le explicara el concepto de cielo e infierno. Pero el monje respondió con desdén: «No eres más que un patán. ¡No puedo perder el tiempo con individuos como tú!». Herido en lo más profundo de su ser, el Samurai se dejó llevar por la ira, desenvainó su espada y gritó: – Podría matarte por tu impertinencia.- «Eso -repuso el monje con calma- es el infierno». Desconcertado al percibir la verdad en lo que el maestro le señalaba con respecto a la furia que lo dominaba, el Samurai se serenó, envainó la…

  • Fábula japonesa

    En un lejano lugar nacieron dos hombres, el mismo día y a la misma hora. Ambos eran de familias muy humildes y para sorpresa de toda la aldea, vinieron al mundo con el mismo defecto físico: los dos tenían un gran bulto en su frente. Cuenta esta vieja fábula japonesa, que la familia de Tse, uno de los hombres, era profundamente orgullosa y llena de soberbia. Sentían que estaban por encima de los demás y les gustaba destacarse. En cambio, la familia de Yung, el otro hombre, era humilde y tranquila. Todos los integrantes eran muy amorosos y buenos entre sí. Fruto de su orgullo y soberbia, la familia de…